dos hormigas bajo la lluvia

con los ojos bien abiertos y las patas en el suelo intentamos seguir nuestro rumbo disfrutando del camino con el resto de hormigas.

24.1.06

Sueños

Quién pudiera sentirse niño,
meter los pies en cualquier charco
y verse
nadando
sin más.

Quién pudiera volverse loco,
un pobre hombre a ojos de todos
y ser feliz
así sin más.

Como alquimista en horas bajas,
así le canto yo a mi alma,
pequeñas dudas que me acechan
en estos días
de marejada.

Quién pudiera regir los sueños,
encallarse en uno de ellos,
y disfrutar
por un momento.

Quién pudiera seguir cantando,
perder el tiempo en estos versos
y aparcar la vida un rato.

Como quien quiere no perderse,
pero se adentra
como puede,
con poco más que algún consejo
y un corazón que no se entiende.

... como alquimista en horas bajas,
así le canto yo a mi alma,
pequeñas dudas que me acechan
en estos días
de marejada...