dos hormigas bajo la lluvia

con los ojos bien abiertos y las patas en el suelo intentamos seguir nuestro rumbo disfrutando del camino con el resto de hormigas.

27.9.06

verano en el pueblo

Los naipes en la mesa y el niño sorprendido; otra vez la bisabuela le ha enseñado un juego nuevo. ¡Qué descubrimiento!, ¡qué alegría!, ¡qué ilusión!
Y contará las horas hasta mañana cuando, como cada día este verano, tocará el timbre y pedirá permiso para entrar en casa y visitar a la señora.
Le encanta, y sus amigos no lo entienden. Le encanta beber del grifo de los años, tomar sus pastas...
Y ella baraja las cartas y empieza otra vez el ritual.